A Favor - En Contra
Legalización de las drogas blandas
A Favor

Alcanzada la mayoría de edad, la libertad individual debe prevalecer sobre un Estado paternalista que «cuide» a sus ciudadanos. Garantizar la salud de los ciudadanos de forma coherente implicaría prohibir ciertos hábitos alimenticios, obligar a la realización de ejercicio físico y, en definitiva, pasar de un Estado liberal a un Estado totalitario. El Estado no tiene derecho a interferir en lo que no afecta a terceros, como es el caso del consumo individual de drogas blandas o de no hacer ejercicio físico por las mañanas. Otra cosa es que el Estado obligue a los vendedores a informar sobre los riesgos reales del consumo de drogas blandas, y que no se haga cargo del coste de un potencial tratamiento sanitario de quien libremente ha optado por consumir este tipo de sustancias.